Hablo mucho sobre el color, muchísimo.

Quizá porque me gusta.

Pero también es porque, en la sociedad actual, esta sociedad de la “infoxicación”, el color está en todas partes.

Nos volvemos moderadamente insensibles a él.

O eso pensamos.

En el subconsciente las cosas funcionan de otra forma. Nuestro cerebro continúa viéndose estimulado por los mensajes en forma de longitud de onda que recibe a través de los ojos, influenciando en nuestras decisiones, gustos y emociones respecto a lo que estemos viendo.

Porque el color no solo capta la atención del consumidor, sino que también comunica mensajes sutiles sobre la marca y el producto.

Los colores pueden evocar emociones, crear asociaciones y, lo más importante, influir en la percepción de calidad del producto.

Una comunicación bien diseñada con una paleta de colores cuidadosamente seleccionada puede hacer que un producto se perciba como de alta calidad, incluso antes de que el consumidor lo haya probado.

El impacto del color en la comunicación gráfica comienza en el nivel más básico de la atracción visual. Los colores vivos y contrastantes pueden hacer que un producto destaque en un estante lleno de competidores.

Sin embargo, la elección de colores no se trata solo de destacar; se trata de comunicar la identidad de la marca y los atributos del producto.

Por ejemplo, los colores metálicos como el dorado y el plateado suelen asociarse con lujo y exclusividad, mientras que los tonos pastel pueden evocar suavidad y delicadeza, ideales para productos de belleza y cuidado personal.

Además, los colores tienen significados culturales y psicológicos que influyen en la percepción del consumidor. Y esto tiene una importancia capital:

El azul, por ejemplo, es a menudo asociado con confianza y serenidad, lo que lo hace popular en productos de higiene y salud.

El rojo, por otro lado, es energizante y puede inducir un sentido de urgencia, siendo común en productos alimenticios que buscan destacar en promociones o ventas rápidas.

Comprender estos significados y aplicarlos estratégicamente en el diseño del material gráfico puede ayudar a reforzar el mensaje que una marca desea transmitir, sea cual sea.

Y ahora la pregunta.

Quizá ya sabías todo esto, o quizá no todo pero te suena.

Sí, pero…

¿Lo aplicas?

Si la respuesta es no, espero tu mensaje.

Si la respuesta es sí, también lo es como buen fan de mi trabajo que soy, porque ¡me encanta ver grafismos hechos con ciencia detrás!